Respuesta corta
Un desahucio por finalización (expiración) del contrato de alquiler suele tardar entre 6 y 12 meses desde que se presenta la demanda hasta el lanzamiento, aunque el plazo depende mucho del juzgado, de si el inquilino se opone y de si existe una situación de vulnerabilidad que suspenda temporalmente el desalojo.
Antes de demandar hay que verificar que el contrato ha terminado de verdad: en alquileres de vivienda, el inquilino tiene derecho a prórrogas obligatorias hasta 5 años (7 si el arrendador es persona jurídica) y, al final, el propietario debe comunicar la no renovación con al menos 4 meses de antelación. Si no lo hizo, el contrato se prorrogó tácitamente hasta 3 años más y no ha expirado.
Fases y tiempos orientativos:
- Requerimiento al inquilino e intento de solución extrajudicial (obligatorio desde la Ley Orgánica 1/2025): de 1 a 2 meses.
- Admisión de la demanda y requerimiento judicial al inquilino para que desaloje u se oponga en 10 días: de 1 a 3 meses, según el juzgado.
- Vista si hay oposición y sentencia: de 2 a 4 meses más.
- Fecha de lanzamiento: suele fijarse ya en el decreto de admisión; si hay recursos o vulnerabilidad, puede retrasarse.
Si los servicios sociales acreditan vulnerabilidad, el juzgado puede suspender el lanzamiento durante un tiempo, y el Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre, ha reactivado suspensiones para hogares sin alternativa habitacional, sobre todo frente a grandes tenedores, a la espera de su convalidación.
Para acortar plazos, el propietario debe preparar bien la documentación: contrato, notificación fehaciente de no renovación, acreditación del intento de negociación y datos de contacto del inquilino. En Abogados Comunidades tramitamos desahucios por expiración del plazo en los juzgados de Asturias.
Revisado el por Jesús Martínez Junceda, colegiado n.º 7.012 del ICA de Oviedo.
Esta respuesta es información general y no sustituye el asesoramiento sobre tu caso concreto.
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