Las humedades por capilaridad son un problema común en edificaciones, provocado por la ascensión del agua desde el suelo a través de los materiales de construcción. Este fenómeno puede afectar la integridad estructural y la salubridad de los espacios, haciendo necesario comprender sus causas y cómo solucionarlas de manera efectiva.
Factores como el mal drenaje, la porosidad de los materiales y la falta de impermeabilización son frecuentes en estos casos. ¿Quién paga las humedades por capilaridad 🤔? La responsabilidad de abordar este tipo de humedades recae en los propietarios y administradores de las comunidades, quienes deben asegurarse de cumplir con la normativa vigente para evitar sanciones y daños mayores.
Lo explicamos en detalle.
Humedades por capilaridad: causas y diagnóstico
Primero, como ya hemos adelantado, hay que entender el concepto de humedad por capilaridad. Es un fenómeno que se produce cuando el agua presente en el subsuelo asciende a través de los poros o capilares de los materiales de construcción, tales como ladrillos, morteros y hormigón. Este ascenso del agua se debe a la presión capilar y es más común en edificaciones donde el sistema de drenaje es insuficiente o la impermeabilización no ha sido correctamente implementada. Así, la acumulación de agua en el suelo permite que ésta penetre en las estructuras, generando problemas que pueden comprometer su integridad.
Factores que favorecen la aparición de humedades por capilaridad
Son diversos los factores que pueden originar la humedad por capilaridad en un inmueble. Entre ellos se destacan:
- Porosidad del material: Los materiales más porosos facilitan la cristalización interna y el ascenso de la humedad.
- Mal drenaje: La falta de un drenaje adecuado en cimientos y muros provoca la acumulación de agua, aumentando el riesgo de humedad.
- Exceso de humedad en el terreno: Condiciones climáticas, como lluvias intensas, conducen a la saturación del suelo, favoreciendo la intrusión capilar.
- Tratamientos inadecuados: La utilización de métodos de impermeabilización poco efectivos puede agravar la situación, facilitando el aumento de la humedad.
Un inmueble puede verse afectado por humedades dispares, por ejemplo, humedad por condensación, humedad por filtración y, por supuesto, humedad por capilaridad. Dependiendo del tipo, habrá que implementar las soluciones pertinentes para corregir eficazmente el problema.
Tipos de humedad y su diferenciación con la capilaridad
Como hemos dicho, la humedad por condensación, generalmente, se presenta en espacios mal ventilados; por su parte, la humedad por filtración ocurre por defectos en sellos o cubiertas durante lluvias. La que nos ocupa aquí, la humedad por capilaridad, proviene del agua que asciende desde el subsuelo, que es el foco principal de este análisis.
Síntomas visibles y efectos en la edificación
La humedad por capilaridad puede dar lugar a diversos síntomas visibles en las edificaciones, así como a efectos nocivos en la estructura. Algunos de los signos más comunes incluyen:
- Abombamientos en la pintura: Las puertas y paredes pueden presentar un aspecto irregular.
- Manchas oscuras y moho: La acumulación de humedad favorece el crecimiento de moho y genera manchas antiestéticas.
- Desprendimientos estructurales: En situaciones severas, la humedad puede causar daños profundos, comprometidos sistemas eléctricos y otras infraestructuras críticas.
Responsabilidad económica cuando hay humedades por capilaridad
La responsabilidad sobre la aparición de humedades por capilaridad mayoritariamente recae en la comunidad de propietarios, especialmente en cuanto a la adecuación de sistemas de drenaje y mantenimiento estructural. En caso de incumplimiento de la normativa vigente relacionada con la edificación y su mantenimiento, se pueden imponer sanciones que reflejan la gravedad del problema y sus efectos en la salud y seguridad de los ocupantes.
Impacto de la humedad por capilaridad en la salud y la estructura
Las humedades en una vivienda o inmuebles son una incidencia pesada, molesta y peligrosa. Tanto para la estructura e inmueble como para las personas que lo habitan. Si sufrimos de humedad por capilaridad, perfectamente se puede generar un ambiente propicio para la proliferación de hongos y bacterias, lo cual es crítico en todos los sentidos.
Las consecuencias inmediatas para la salud de las personas, por ejemplo, si su exposición es prolongada, son claras. Al tener una considerable acumulación de humedad en las paredes y las superficies del espacio, se producirá un inevitable crecimiento de moho, que es conocido por causar diversas alergias respiratorias y reacciones asmáticas. Los síntomas pueden variar desde congestión nasal y estornudos hasta irritaciones más graves como dificultad para respirar.
Además, la humedad puede contribuir a la aparición de condiciones como la fibrosis pulmonar y otras patologías respiratorias crónicas. Estos efectos son más notables en personas con sistemas inmunológicos comprometidos, como niños y ancianos, quienes son más susceptibles a las condiciones adversas de salud.
Daños estructurales derivados de la capilaridad
Por otro lado, las consecuencias estructurales de las humedades por capilaridad son igualmente alarmantes. El agua que asciende por los materiales de construcción, como ladrillos y morteros, puede provocar abombamientos en la pintura y en el revestimiento de las paredes. Es decir, está en riesgo la integridad estructural del lugar.
En los casos más graves, la humedad puede ocasionar desprendimientos de capas enteras de material, deteriorando las instalaciones eléctricas y otros sistemas cruciales dentro de la vivienda. La presencia continua de humedad puede desgastar las estructuras de soporte, incrementando los costes de reparación y reduciendo el valor de la propiedad.
En todo momento las comunidades de propietarios han de ser conscientes de estos riesgos para actuar sin miramientos cuanto toque solucionar humedades por capilaridad. Lógicamente, la responsabilidad recae en todos los miembros de la comunidad, en los propietarios individuales, pero también en las juntas de comunidad, quienes deben asegurarse de que las propiedades se mantengan en condiciones seguras y habitables.
No olvidar que el incumplimiento de la normativa vigente en materia de construcción y mantenimiento puede dar lugar a sanciones legales, lo que subraya la importancia de abordar este fenómeno con seriedad y eficacia.

Cómo solucionar humedades por capilaridad: métodos y recomendaciones
Para abordar el problema de humedades por capilaridad se han debido aprobar previamente para su implementación soluciones efectivas que no solo traten los síntomas, sino que también eliminen la causa raíz de la humedad. ¿Cuáles? Damos nuestra opinión desde Abogados Comunidades:
☑️ Soluciones inmediatas y tratamientos preventivos
Acción inicial, la identificación del origen del problema. Esto incluye revisar la situación del drenaje y la impermeabilización de los cimientos. Si no hay un drenaje adecuado, es necesario implementarlo para evitar la acumulación de agua en el terreno. La aplicación de selladores en puntos críticos, como juntas y conexiones, también puede ayudar a prevenir la entrada de humedad.
Estos tratamientos preventivos pueden ofrecer resultados temporales efectivos mientras se planifica una solución más completa.
☑️ Aplicación de pinturas transpirables y otros productos especializados
Una técnica eficaz para combatir la humedad por capilaridad es el uso de pinturas transpirables. Estas pinturas están diseñadas para permitir que el agua acumulada en las paredes se evapore sin crear burbujas ni despegues. Además, contribuyen a la preservación de la estructura, promoviendo un entorno saludable.
Por otro lado, existen productos especializados en tratamientos antihumedad, que pueden incluir aditivos para mejorar la impermeabilidad de los materiales. Consideramos primordial aplicar estos productos correctamente siguiendo las instrucciones del fabricante y garantizando su compatibilidad con las superficies tratadas.
☑️ Mantenimiento y renovación de tratamientos para evitar recaídas
Hay que tener en cuenta que el control de la humedad por capilaridad no termina con la aplicación de tratamientos iniciales. El mantenimiento regular es la llave para asegurar la efectividad a largo plazo. Para evitar recaídas, se recomienda:
- Realizar inspecciones periódicas de las paredes y cimientos, prestando atención a signos de humedad.
- Renovar la pintura transitable cada dos o tres años, según el estado de la superficie y las condiciones ambientales.
- Revisar y limpiar los sistemas de drenaje para asegurar un funcionamiento óptimo.
- Consultar con profesionales ante la aparición de nuevos síntomas o en caso de que las soluciones aplicadas no sean efectivas.
Conclusiones
La responsabilidad por la aparición de humedades por capilaridad puede recaer sobre la comunidad de propietarios o el propietario del inmueble, dependiendo de factores como la falta de mantenimiento en el sistema de drenaje o la inadecuada impermeabilización de las estructuras. En función de ello, sabremos quién debe pagar por la presencia de humedades por capilaridad.
Es imprescindible cumplir con la normativa vigente en materia de edificación, de lo contrario, podemos enfrentar sanciones y obligaciones legales que podrían derivar en responsabilidades económicas significativas.
En cualquier caso, en Abogados Comunidades, como abogados expertos en reclamaciones de humedades y filtraciones de agua en Oviedo y Asturias, os asesoramos y representamos en este tipo de contextos. Especialmente si la humedad tuviera origen en un elemento común (ej. una bajante comunitaria o la fachada del edificio), donde actuaremos contra la comunidad de propietarios y, en su caso, contra la compañía aseguradora de la misma.
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